McGuffin les condujo a una cueva, donde pudieron esconderse a salvo de los sectarios que les buscaban, y allí comenzó su relato: "No sé qué sabéis de esta secta y qué no. Os puedo garantizar, aunque eso ya lo habéis visto, que son muy peligrosos. Operan a nivel mundial, y puede que os suene a locura, pero creedme si os digo que obedecen a poderes más allá de lo comprensible, y he visto cosas que jamás habría creído posibles. Tuve noticia de ellos en Australia, donde no se llaman Secta de la Lengua Sangrienta, sino Grupo de los Diablos de la Noche, pero el amo al que sirven es el mismo, un cruel dios que se hace llamar de muchas formas. Nyarlatothep, Dios de la Lengua Sangrienta, Nefren-Ka, Jack Brady... Sí, supongo que os sorprende escuchar el nombre del guardaespaldas de Carlyle. Y puede parecer absurdo, pero la verdad es que Jack "Brass" Brady no era más que uno de los innumerables avatares de ese Dios, que junto con su sacerdotisa M´Weru atrajo a la expedición a estas...