Tarkin decidió acudir a la cita, y enfrentarse en duelo a Hamblin. Dado que era el desafiado, escogió como arma la pistola y Hamblin decidió que sería a primera sangre. Apadrinado por Montana fue a la colina de los duelos, y tras repartirse los revólveres (superada la tentación de trucarlos) se pusieron espalda con espalda y dieron los diez pasos de rigor. Tarkin fue más rápido, pero su falta de puntería le traicionó, y la bala se perdió entre las nubes. Afortunadamente Hamblin no tuvo mejor suerte, y su disparo se desvió por varios palmos. Avanzaron un paso, para disparar de más cerca y recargaron sus armas. Tarkin volvió a ser más rápido, pero su disparo volvió a errar. Hamblin fue más avispado y puesto que había perdido la iniciativa y Tarkin ya había disparado, consideró que nada le impedía apuntar tranquilamente y disparar a la pistola de Tarkin, de forma que venciera en el duelo sin derramar excesiva sangre. El bang fue sonoro, y la rozadura de la bala dolorosa. Requirió un venda...